Ha pasado más de una semana desde que hice la primera entrada, así que ya no estoy cumpliendo con el objetivo que me marqué de mínimo una entrada semanal. Tengo que aprender a organizar mejor mi tiempo. Otro día dedicaré un post a eso, a la organización del tiempo. HOy quería explicar el por qué del nombre del blog.
Para empezar un vídeo
Obtenido de
http://www.giantstars.de/vía
http://sotavento.wordpress.com/2008/05/14/una-mota-de-polvo-en-medio-del-cosmos/Claro, no hay que ser muy listo para deducir que este segundo enlace lo encontré al poner en el buscador el nombre que quería para mi blog.
El vídeo está bien, pero se queda corto. Si bien expresa claramente la pequeñez de nuestro planeta comparado con lo que hay por ahí, no permite imaginar la enormidad de las distancias que separan unos astros de otros. Quizá no se pueda expresar gráficamente de manera clara, porque las magnitudes de dichas distancias dejan en nada a las diferencias de tamaños ya observadas.
Así que está claro, vivimos en un planeta minúsculo dentro de un universo enorme. Ya sé que no aporto nada nuevo con esta reflexión, todo el mundo lo sabe. Pero no todo el mundo se para a reflexionar sobre las implicaciones que esto tiene. Si la tierra es tan pequeña, entonces yo soy minúsculo. Y en la enormidad del espacio, y en la enormidad del tiempo, ¿qué importancia puede tener todo aquello que yo haga o todo lo que me ocurra? No puedo evitar pensar eso, pero por otra parte, no puedo dejar de dar importancia a todo lo que hay cerca de mí, mi familia, mi trabajo, ...
Veo ahí una gran contradicción, y cuando choco con ella me bloqueo. ¿Hago caso a mi intuición que me hace considerarme el centro del universo o de mi razón que me dice que no soy nada? Después de darle muchas vueltas he pensado que quizá lo cierto es que yo soy realmente el centro del universo, y que la única razón de que el universo exista es para que exista yo. Supongo que si alguien lee esto le sonará raro, pero cuanto más lo pienso más lógico me parece. De no ser así, mi vida no tendría sentido y tampoco lo tendría la de nadie. Se puede argumentar que todo el mundo puede razonar igual y cada individuo puede pensar que él es el centro del universo. Pues sí, realmente es así. Al fin y al cabo, ese universo tan enorme no es sino la percepción que yo tengo de él. Miro al cielo y veo infinidad de estrellas, pero sólo están en mi cabeza, supongo que a través de unos impulsos que han llegado desde mis ojos. así que es mi universo. Y si los demás también tienen un universo infinito del que ellos son el centro, me alegro por ellos.
Así que no soy más que una minúscula mota de polvo perdida en la inmensidad. Pero esta minúscula mota de polvo es lo más importante que hay. Al menos para mí.